miércoles, 10 de septiembre de 2008

Contra la teoría

La teoría por sí misma es en verdad humo y nada, sobre todo cuando la estructura que la soporta permite que de ese humo y de esa nada se especule, precisamente, más humo y más nada: metateoría. De cualquier manera es igual de pobre y profundamente arrogante jactarse de toda “materialización” que, en el mejor de los casos, es apenas una disciplina de la catarsis.

Aquí no queremos sugerir “justos medios”, pero sí apuntar que entre una cosa y la otra siempre es mejor caminar, pensar y producir reflexionando sobre el sentido; con más razón cuando nuestras producciones pretenden ser armas útiles para una guerra en extremo desigual. Hay que decirlo: la deconstrucción y la denuncia requieren, ante todo, de “disciplina de fuego”; porque nuestros recursos siempre serán escasos y, en términos de un enfrentamiento constante con el monólogo del Poder, resulta absolutamente necesario saber apuntar y hacia donde hacerlo. De ahí nuestra insistencia en la reflexión sobre el sentido.

Fernando Vidal Olmos